En mis
manos te caíste, eras, suave
con una
mirada llena de tristeza,
tu corazón
angustiado, me decía que
no me fuera,
tu aliento cada vez mas seco,
tu voz mas
amarga,
me
susurrabas....
Quedate con
migo, no te vallas...
Siente como
va cayendo,
como se va
derramando,
mi sangre es
tu sangre,
y mi muerte
tu destino.

No hay comentarios:
Publicar un comentario