Por un momento volví a verte, a abrazarte, estuvimos charlando,
contando anécdotas como por ejemplo de cuando estabas sentado en la
cocina, con los codos en la mesa y medio dormido, y yo llegaba corriendo
te veía me sentaba a tu lado y con el dedo índice te hacia cosquillas
en la cara, pero no te despertabas. O cuando buscabas los cigarrillos
escondidos que guardabas, pero que a la vez yo sabía dónde estaban y te
los volvía a esconder para que no fumaras. O cuando estaba la comida en la mesa y tú soltabas las frases que escuchaste de niño por una radio. Tantos recuerdos…
Nos reímos mucho y disfrutamos, luego vino ella y estaba cambiada había algo distinto, se sentó a nuestro lado y me invito a un helado, me pregunto como estábamos, que hacíamos… luego me abrazo y como un alma libre, una palomita, desapareció y por un momento solo un momento...
ya no estaba sola.


